La Otra Clonación: el pdf

julio 30, 2010

El blog Cinta Canela presenta el artículo: La Otra Clonación. Clic en la imagen para descargarlo.



De la novedad a lo común sólo hay un paso: la importancia de una buena búsqueda

junio 25, 2010

A un cocinero neófito le fue encargada la elaboración de un postre basado en calabaza. El cocinero, emocionado, se dio a la tarea de hacer algo que según él, sería muy original. Después de documentarse sobre recetas diversas, elaboró y presentó unos muffins de calabaza usando una receta con una variante propia. Aunque lo felicitaron porque los pastelillos le quedaron deliciosos, nadie le hizo comentario alguno sobre la originalidad de su receta. Su jefe, un chef sudamericano, sabía que los muffins de zapallo con esa variante son algo común, y aunque no por ello poco valorados en la gastronomía, lo que acababa de probar no era una receta nueva. El cocinero no sabía que a la calabaza se le conoce como zapallo en tierras del sur por lo que al revisar recetas de calabaza, no advirtió que su variante ya existía.

Lo mismo pasa con los las técnicas que se usan en diversas áreas de la ciencia. Puede ocurrir que dentro de un área se desarrolle una técnica que no había sido usada antes por lo que se etiqueta como “nueva” pero, si se indaga en otras áreas, podrías encontrar que ya existe, aunque con otro nombre. Aunque lo ideal sería poder identificar la existencia de esa técnica y referenciarla, difícilmente se puede abarcar todo, especialmente si las áreas no son muy relacionadas. Generalmente, lo que se hace es definir el contexto y las condiciones sobre las que se desarrolla y aplica la “nueva” técnica, de ese modo se expresa que dentro de un alcance específico es algo innovador.

Por ejemplo, el caso del aprendizaje por demostración en el que un robot se observa a si mismo en vez de observar a otros,  es básicamente clonación de comportamiento. Sin embargo, en el aprendizaje por demostración a este caso se le conoce como auto-imitación.

No sobra realizar esa búsqueda que has estado postergando.

" También se llama zapallo 😥 " - pensamiento del cocinero quien ya pensaba ponerle su nombre a los muffins -

Photo by Flickr user unk’s dump licensed under CC2.0


Hay de clones a clones

mayo 17, 2010

Cuando escuchamos hablar de clones, es común que relacionemos el término con la generación de una copia genética de otro ser vivo. En ocasiones, he deseado tener un clon, ya sea para poder terminar el trabajo más rápidamente o para poder estar en dos lugares al mismo tiempo. Y mientras unos consideran que un clon facilitaría su vida (cosa que no creo), las películas asocian los clones con la maldad.

Clones

¿Quién es clon de quién?

Pero existe otro tipo de clonación cuyo objetivo es otro. La clonación de comportamiento (behavioural cloning Donald Michie, 1993) es un método en el cual, ciertas habilidades humanas pueden ser capturadas y ser reproducidas por una computadora. La idea es capturar información sobre habilidades que la persona no puede describir explícitamente. Por ejemplo, cuando se pasea en bicicleta, sería muy difícil describir en términos de variables cómo se conduce, con qué fuerza se presionan los pedales y con qué velocidad, entre otras variables. Con la clonación, se obtienen registros de la persona al realizar la actividad que se quiere aprender, y estos registros se dan como entrada a un sistema de aprendizaje automático. El sistema da como salida un modelo, que puede ser un conjunto de reglas que reproducirán el comportamiento la persona que realizó la actividad.

Las aplicaciones de este método de aprendizaje automático son diversas. Por ejemplo:

  • Generar controladores automáticos cuyo desempeño será parecido al de la persona que lo “entrenó” (clona su comportamiento). Por ejemplo, entrenar a robots para realizar acciones/tareas específicas; manejo autónomo de vehículos.
  • Desarrollar sistemas para entrenamiento. El método se ha utilizado para entrenamiento de pilotos utilizando simuladores de vuelo pues es efectivo y reduce costos.

Por ejemplo, el entrenamiento de un robot para que realice ciertas tareas de navegación se puede hacer guiando al robot con un joystick a realizar lo que queremos. Las reglas de control inducidas harán que el robot se desplace de forma muy parecida a como se guía en el simulador. De esta manera, se pueden generar clones de quien “instruya” al robot al desplazarse por un ambiente. Los resultados pueden ser muy diferentes ya que dependen del estilo de quien conduzca al robot. Una de las ventajas de este método es que el entrenamiento puede realizarse por simulación, lo que facilita el proceso.

Dudo mucho que este método genere clones malvados. Al menos, todos los clones que he conocido, suelen comportarse mejor que sus “instructores”.

Imagen: Tim Norris


de los Transformers a la realidad

mayo 14, 2010

Una de las desventajas de las películas de robots es que generan falsas expectativas. En el Verano del 2007 estábamos poniendo a Markovito diversos módulos básicos para que empezara a navegar, reconocer objetos y seguir a una persona. Esos meses de trabajo coincidieron con el estreno de la película Transformers y sin dudarlo, fuimos a verla. Al salir del cine, nadie dijo una palabra, todos estábamos en shock pensando lo mismo. Lo que acabábamos de ver difería en años luz de nuestro trabajo y definitivamente, de la realidad en cuanto a desarrollo de robots se refiere. Una vez que se pasó el efecto post-película reaccionamos y nos ubicamos en que lo visto era eso, una película, una ficción.

Pero los efectos de la película quedan en la gente y los pagamos más adelante. Después de semanas de trabajo, Markovito quedó “listo” para participar en un concurso. Una de las instituciones envió a una persona a tomar videos de las demostraciones. Cuando la persona vio lo que Markovito y los otros robots hacían, se aproximó y nos preguntó con la expresión más decepcionada del mundo: “¿y eso es todo lo que hace?”. Él argumentó haber visto en la televisión y cine lo que hacían los robots y le parecía imposible que en una demostración real, los robots no lograran realizar ni la millonésima parte de lo que él había visto. Yo creo que imaginaba ver a Optimus Prime o algo así. Lo peor es que si él pensaba eso, muchos han de haber esperado lo mismo.

En una demostración de robots, es necesario considerar lo siguiente: Los Transformers son una raza alienígena mecánica del planeta Cybertron y hasta donde se sabe no son simples cacharros de fierro programados por alguna entidad humana/humanoide como sí lo son la mayoría de los robots terrícolas. Los Transformers así nacieron, así son de origen. Los robots terrícolas son distintos; necesitan que las entidades humanas los programen.

Desde un punto de vista simplista podemos ver a un Transformer como una entidad híbrida de Supermán y entidades metálicas con capacidades de metamorfosis. De origen, de nacimiento. Es como pedir que un humano tenga habilidades Kriptonianas sólo porque vemos en la televisión que Clark Kent existe. No puede ser. Hay que tener consideración por la pobre gente que logra hacer que el robot haga algo.

Los avances en robótica son muchos y muy significativos. Poco a poco se van incorporando habilidades que aun tienen alcances limitados pero no por ello han costado poco trabajo.

Y si, yo confieso que también salí del cine embelesada con Optimus Prime.

* Post dedicado a todos los que alguna vez han programado robots


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